
El seguro es la parte más aburrida de contratar un trabajo aéreo y la única que puede arruinarte el día si falta.
Es obligatorio
La operación de aeronaves no tripuladas exige un seguro de responsabilidad civil frente a terceros. No es opcional ni depende de si el vuelo es comercial o no: depende de la aeronave y de la operación.
Qué cubre
Los daños que la aeronave pueda causar a terceros: personas, bienes, vehículos, instalaciones. Es decir, el escenario que preocupa cuando se vuela sobre una obra, un evento o una nave en producción.
Qué no cubre
Habitualmente, los daños a la propia aeronave y a su equipo, que van por otra póliza. Tampoco cubre operaciones realizadas fuera de las condiciones legales: si el vuelo se hizo sin la autorización necesaria o fuera de los límites de la categoría, la cobertura puede quedar comprometida.
Por qué te afecta a ti
Si contratas a alguien sin seguro y hay un incidente en tus instalaciones, el asunto no se queda en quien pilotaba. Puede acabar afectando a tu propia responsabilidad y a tu póliza. Por eso muchas empresas industriales exigen hoy el certificado de seguro antes de dejar entrar a nadie a volar.
Qué pedir
Un certificado en vigor, con el número de póliza, la cobertura y las fechas. Y, si el trabajo es en una zona con restricciones, la autorización del vuelo. Son dos documentos que cualquier operadora seria tiene preparados.
Cómo lo hacemos nosotros
Trabajamos con seguro de responsabilidad civil en vigor y entregamos la documentación antes del trabajo cuando el cliente o su servicio de prevención la solicita. No hay que insistir para conseguirla.
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